Los jóvenes en Venezuela son ahora partícipes de la construcción y ejecución de políticas de Estado, situación que se contrapone a la persecución y criminalización de la que eran objeto durante la Cuarta República, reflexionó el presidente del Instituto Municipal para la Juventud de Caracas, Simón Arrechider.

Durante su participación en el programa Mesa Informativa de Venezolana de Televisión, recordó que antes del actual Gobierno, se aplicaba la Ley de Vagos y Maleantes, basamento de las “redadas” en barrios y zonas populares en las que se apresaba a jóvenes sin importar si eran estudiantes, padres de familia o trabajadores.

Era la época en la que el servicio militar era obligatorio y los cuerpos de seguridad iban igualmente a barrios a reclutar a jóvenes que no tenían posibilidad ni derecho a rebatir la imposición.

Indica una nota del Ministerio Público, que la Ley sobre Vagos y Maleantes fue una copia de la Ley de Vagos y Maleantes española, dictada el 4 de agosto de 1933, durante la II República que precedió la dictadura del general Francisco Franco.

A diferencia del instrumento legal venezolano, la ley española dejaba en manos de los tribunales su aplicación, la cual debía hacerse previa denuncia, mas no a capricho de las autoridades civiles, como sí ocurrió en Venezuela.

Se trataba de una ley que permitía imaginar, pensar, intuir, avizorar o adivinar que una persona podría incurrir en un delito en el futuro con base en algún comportamiento que, a juicio de algún civil o policía, fuera considerado sospechoso.

Arrechider cuestionó este pasado de criminalización y celebró que hoy a 199 años de Batalla de la Victoria, y Día de la Juventud, la historia sea otra: “Los jóvenes somos sujetos de participación en un país que nos permite hacer realidad nuestros sueños”, dijo.

Indicó que las batallas ahora son distintas. Resta seguir trabajando por la organización, por revertir el capitalismo, a quien identifica como un enemigo de los jóvenes por ser un ente de alienación, y por hacer un trabajo para el rescate de las tradiciones y de la venezolanidad.

 

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