En 1989 el pueblo venezolano fue un laboratorio humano y experimental donde el Fondo Monetario Internacional (FMI) aplicó sus medidas económicas de explotación, empobrecimiento y asfixia, como un ejemplo de su capacidad de subordinar a las principales economías del mundo, manifestó este miércoles el presidente del Parlamento Latinoamericano-capítulo Venezuela, Rodrígo Cabezas.

Recordó cómo en aquella época, cuando el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez (CAP) anunció la aplicación de políticas económicas de corte neoliberal, se dejó de lado el desarrollo social integral del país a costa de un “financiamiento” del FMI, acordado en 4.200 millones de dólares, que nunca se canceló en su totalidad.

“CAP se adecuó a la moda de la época y al ‘auxilio’ del FMI que al final, como producto de la crisis social que se originó a partir del 27 de febrero, hizo aportes por menos de lo acordado”, señaló Cabezas durante la sesión donde fue firmado un acuerdo de rechazo a esa política y de reivindicación a la rebelión popular del 27 de febrero.

El incremento descontrolado de los precios de alimentos y servicios, entre ellos la gasolina, la escalada automática del precio del dólar de 140%, pasó de 14 a 35 bolívares en menos de un año, el disparo de la inflación que alcanzó en la época hasta 78%, entre otra serie de políticas aplicadas, ocasionó una crisis social en el país que desembocó en la rebelión popular del 27 de febrero de 1989.

“Ese año despertó el espíritu y la conciencia del pueblo venezolano”, expresó Cabezas, quien rechazó la campaña que buscaba responsabilizar al pueblo por las más de 1.200 muertes ocurridas, según cifras de la Organización de Derechos Humanos, llevada a cabo por la derecha nacional e internacional para justificar las acciones del FMI.

En Venezuela, 24 años después de la rebelión popular se celebra la fecha como día de despertar de conciencias y como el hecho que marcó el inicio del proceso revolucionario de transformación y cambio social que lidera el presidente de la República, Hugo Chávez Frías.

 

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