La lealtad que el candidato socialista, Nicolás Maduro, siempre expresó al comandante Hugo Chávez se hizo más fuerte el 11 de abril de 2002, cuando sumó esfuerzos para el retorno del hilo constitucional quebrado por la derecha venezolana.

A las tres de la tarde de aquel día, recibió una llamada a su celular del entonces mandatario nacional, mientras se encontraba en del despacho de la Vicepresidencia Ejecutiva, para que le comentara cómo veía la situación generada por la oposición en esos días. Maduro le respondió: “yo creo que está llegando al final este intento de paro, ya fracasó y van a hacer una marcha mañana, terminan su marcha y listo”.

Sin embargo, Chávez les recomendó que tuvieran cuidado, porque tenía la impresión de que la marcha iba a llegar al palacio de Miraflores. ”Efectivamente, cuando el 11 de abril avisaron ‘Todos a Miraflores’  me acordé de él”, detalló en una entrevista con los canales de televisión Venezolana de Televisión y Venevisión.

Para el 12 de abril, Maduro se encontraba resguardado en la zona norte de la ciudad, por instrucción del líder bolivariano: “Estamos en medio de un golpe de Estado, no venga para acá, ustedes preserven el mayor número de cuadros que se puedan”, le dijó Chávez. Inmediatamente, alertaron a los demás dirigentes revolucionarios.

En la madrugada de ese día, Maduro llama a la central telefónica de Miraflores y es atendido por el propio jefe de Estado, quien le informó que las guarniciones del país se mantenían leales al proceso bolivariano y los instó a no perder el contacto con las ciudades del país y los dirigentes en los barrios.

“Luego le pasé a Tareck William Saab, quien le dijo: ‘Presidente, conviértase en un Presidente prisionero’. Chávez le respondió: ‘Estoy pensando en qué voy a hacer. Estoy por tomar una decisión”.

Asimismo, Cilia Flores se despidió del mandatario entre lágrimas: “Sentía que era la despedida final”, comentó Maduro.

Chávez estaba decidiendo si se trasladaba a alguna ciudad del país, resistía en Miraflores o se entregaba a los golpistas.

Maduro le propuso convocar una rueda de prensa con los gobernadores, los alcaldes y los diputados bolivarianos para respaldar a Chávez ante todo el país y llamar a la paz.

“Él me dijo: ‘No, yo no quiero que amanezca”, puesto que ya Enrique Mendoza, entonces gobernador del estado Miranda, estaba llamando a otro marcha a Miraflores.

“Yo no quiero más muertos y más sangre”, expresó el líder revolucionario, ante la masacre ocasionada por sectores de la ultraderecha con francotiradores en el Puente Llaguno

Chávez buscaba una solución inmediata, en ese momento, cuando se colocó su uniforme de comandante y se dirigió a Fuerte Tiuna para enfrentar a los golpistas.

Posteriormente, se originó el movimiento cívico-militar del 13 y 14 de abril para rescatar al comandante Chávez.

“Estuvieron a punto de matarlo, afortunadamente no fue así, vivió todos estos años para entregarnos su trabajo, su obra y su amor”, dijo Maduro.

 

Hacer un comentario.




Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten. Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación.

Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.