Ni curiosidad, ni despedida. En la larga fila que hacen miles de venezolanos para rendir honores al comandante Hugo Chávez en la Academia Militar, en Caracas, coinciden, la gran mayoría, en que sólo van a jurarle lealtad al máximo líder de la Revolución Bolivariana.

Oscinda Cepero tiene 65 años de edad y es cubana. Hoy se acerca por tercera vez al Paseo Los Próceres. En las dos oportunidades anteriores desistió por el cansancio, tras ocho horas de espera.

“Gracias a la Revolución Bolivariana conocí a mi esposo, con quien tengo 12 años de casada. Ahora tengo tres patrias: Cuba, Venezuela y la patria grande”, afirmó Cepero.

Acompañada de su esposo, Cepero señaló que no fue a ver al Presidente, fue a jurarle lealtad a quien considera el hombre más grande que ha parido el siglo XX.

“Hasta que tenga la última gotica de sudor y de sangre voy a luchar por la patria grande, en memoria de Chávez”, dijo.

Con cinco meses de embarazo, Anni Ojeda ha hecho tres veces la cola. Pero el dolor en las piernas no le ha permitido entrar a la Academia Militar, donde reposa Chávez.

Ojeda vive en Casalta, parroquia Sucre. Afirmó que hasta que no cumpla con su deseo de ver al Presidente, no se quedará tranquila.

“Hoy me mentalicé y me dije que un dolor en los tobillos no es nada comparado con lo que hizo Chávez por nosotros”, señaló.

En las inmediaciones de Los Próceres se escuchan consignas y canciones, entre ellas Chávez, corazón del pueblo, utilizada en la campaña de las elecciones presidenciales de octubre pasado. Las personas la corean, mientras otras observan con atención una gran pantalla en la que se transmite la inauguración de la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven) 2013.

La fila pasa el terminal La Bandera. Sin embargo, nadie desiste y la gente avanza entre anécdotas, debates políticos y comentarios sobre el candidato de la derecha, Henrique Capriles.

“Nuestro líder esta descansando, pero hay un gigante despierto que es el pueblo de Venezuela”, dijo a viva voz Yajaira Espinoza, quien llegó a las 7:00 de la mañana de Guarenas, estado Miranda.

Thaís De Cuna llegó esta mañana desde el estado Zulia a Caracas para lanzarle un beso y decirle a Chávez: “hasta la victoria siempre”.

“Fue tan emotivo que al llegar a la urna me dieron muchas ganas de llorar, se me quebraron las piernas”, contó De Cuna, quien hizo una pausa para luego agregar: “Lo recordaré hasta el último suspiro de mi vida”.

Este viernes 15, en horas de la mañana, se realizará el traslado definitivo del comandante al Museo Histórico de la Revolución Bolivariana, ubicado en la parroquia 23 de enero, en Caracas, donde tuvo lugar el comando de operaciones que Chávez lideró en la rebelión cívico militar del 4 de febrero de 1992.

 

Hacer un comentario.




Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten. Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación.

Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.