Jose Vicente Rangel / Opinión

 

Caracas.- El periodista y político José Vicente Rangel alertó sobre la pretensión de Guyana de dirimir la controversia territorial del Esequibo fuera del Acuerdo de Ginebra y propiciar un juicio ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

“Es esta una manera de evadir la incómoda situación en que se encuentra el gobierno de Guyana, entre otras razones, porque en la CIJ el diferendo puede eternizarse”, expuso durante su programa televisivo “José Vicente Hoy” que se transmite por Televen.

Rangel, quien ocupó varios cargos ministeriales durante el gobierno de Chávez, dijo que Guyana rehúsa a la fórmula del Buen Oficiante que solicita Venezuela ante la ONU.

Explicó que Guyana prefiere el escenario de la CIJ por el peso que tiene en esa instancia la Commonwealth (Mancomunidad Británica de Naciones) y la Comunidad Europea, por sus inclinaciones obvias por un país angloparlante como lo es Guyana.

“El gobierno guyanés busca reforzar alianzas con Estados Unidos a través de la transnacional Exxon Mobil como un vínculo determinante”, agregó.

Rangel explicó que “el presidente guyanés, David Granger, viaja al norte para contactar en el congreso estadounidense a parlamentarios que tienen una clara posición anti venezolana y grupos que ven la oportunidad de estrechar lazos con Guyana para apuntalar la actividad desestabilizadora contra Venezuela”.

Afirmó que el gobierno guyanés ha reforzado sus vínculos con el Comando Sur que opera en la región en función de una estrategia de control y dominio en la zona.

Rangel subrayó que Venezuela se ha ganado el respeto internacional por la manera como ha venido manejando la controversia del Esequibo y valoró como “firme, contundente y ajustada al derecho internacional” la respuesta del presidente Nicolás Maduro a la provocación del gobierno guyanés.

Reclamación

Venezuela reclama a Guyana, su vecino al norte de Suramérica, 159.500 kilómetros cuadrados que le fue despojado hace 116 años por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, en componenda con Estados Unidos y Rusia.

El despojo se produjo el 3 de octubre de 1899 con el Laudo Arbitral de París, cuyo tratado fue redactado y acordado dos años antes en Washington por Estados Unidos y su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda y la colonia de Guayana Británica e impuesta a Venezuela.

50 años después, Venezuela pudo conocer los pormenores de cómo se fraguó a escondidas, en un hotel de la ciudad de D’orsay, en París, la componenda política entre dos jueces británicos, dos norteamericanos y un ruso.

Los detalles de la farsa fueron publicados en The American Journal of International Law (La Revista Americana de Derecho Internacional) en julio de 1949 por un memorándum que dejó al morir el internacionalista Severo Mallet-Prevost, uno de los cuatro norteamericanos que asesoraron a Venezuela en el Tribunal Arbitral.

Mallet-Prevost le había entregado una carta a un juez estadounidense, Otto Shoenrich, su compañero y socio del Departamento de Abogados de Nueva York, a quien le había contado el caso para que publicara la verdad después de su muerte.

Gran Bretaña adulteró mapas, extorsionó a los jueces, trazó de forma arbitraria los límites y dictaminó el asunto desatendiendo normas sobre el derecho internacional para así obtener el 90% del territorio en disputa, según documentos oficiales publicados por la cancillería venezolana.

El tribunal de Arbitraje dio a Guayana Británica 137.010 kilómetros cuadrados de territorio que Gran Bretaña había reconocido como venezolano hasta 1840.

Y 17.612 kilómetros cuadrados de territorio que el mismo Reino Unido había reconocido a Venezuela hasta 1866, es decir, 10 años antes de firmarse el tratado de arbitraje.

La frontera con Guyana está marcada por el este de la margen derecha del Río Esequibo y toda la zona al margen izquierdo es territorio venezolano, que Gran Bretaña reconoció a la Gran Colombia, de la que Venezuela era parte integrante hasta 1830.

El Río Esequibo es uno de los más largos y caudalosos de América, ubicado al este de Guyana y al oeste de Venezuela. Fluye a lo largo de 1.000 kilómetros pasando por la selva y sabanas, para desembocar en el océano Atlántico.

Caracas.- El periodista y político José Vicente Rangel alertó sobre la pretensión de Guyana de dirimir la controversia territorial del Esequibo fuera del Acuerdo de Ginebra y propiciar un juicio ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

 

“Es esta una manera de evadir la incómoda situación en que se encuentra el gobierno de Guyana, entre otras razones, porque en la CIJ el diferendo puede eternizarse”, expuso durante su programa televisivo “José Vicente Hoy” que se transmite por Televen.

 

Rangel, quien ocupó varios cargos ministeriales durante el gobierno de Chávez, dijo que Guyana rehúsa a la fórmula del Buen Oficiante que solicita Venezuela ante la ONU.

 

Explicó que Guyana prefiere el escenario de la CIJ por el peso que tiene en esa instancia la Commonwealth (Mancomunidad Británica de Naciones) y la Comunidad Europea, por sus inclinaciones obvias por un país angloparlante como lo es Guyana.

 

“El gobierno guyanés busca reforzar alianzas con Estados Unidos a través de la transnacional Exxon Mobil como un vínculo determinante”, agregó.

 

Rangel explicó que “el presidente guyanés, David Granger, viaja al norte para contactar en el congreso estadounidense a parlamentarios que tienen una clara posición anti venezolana y grupos que ven la oportunidad de estrechar lazos con Guyana para apuntalar la actividad desestabilizadora contra Venezuela”.

 

Afirmó que el gobierno guyanés ha reforzado sus vínculos con el Comando Sur que opera en la región en función de una estrategia de control y dominio en la zona.

 

Rangel subrayó que Venezuela se ha ganado el respeto internacional por la manera como ha venido manejando la controversia del Esequibo y valoró como “firme, contundente y ajustada al derecho internacional” la respuesta del presidente Nicolás Maduro a la provocación del gobierno guyanés.

 

Reclamación

 

Venezuela reclama a Guyana, su vecino al norte de Suramérica, 159.500 kilómetros cuadrados que le fue despojado hace 116 años por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, en componenda con Estados Unidos y Rusia.

 

El despojo se produjo el 3 de octubre de 1899 con el Laudo Arbitral de París, cuyo tratado fue redactado y acordado dos años antes en Washington por Estados Unidos y su Majestad la Reina del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda y la colonia de Guayana Británica e impuesta a Venezuela.

 

50 años después, Venezuela pudo conocer los pormenores de cómo se fraguó a escondidas, en un hotel de la ciudad de D’orsay, en París, la componenda política entre dos jueces británicos, dos norteamericanos y un ruso.

 

Los detalles de la farsa fueron publicados en The American Journal of International Law (La Revista Americana de Derecho Internacional) en julio de 1949 por un memorándum que dejó al morir el internacionalista Severo Mallet-Prevost, uno de los cuatro norteamericanos que asesoraron a Venezuela en el Tribunal Arbitral.

 

Mallet-Prevost le había entregado una carta a un juez estadounidense, Otto Shoenrich, su compañero y socio del Departamento de Abogados de Nueva York, a quien le había contado el caso para que publicara la verdad después de su muerte.

 

Gran Bretaña adulteró mapas, extorsionó a los jueces, trazó de forma arbitraria los límites y dictaminó el asunto desatendiendo normas sobre el derecho internacional para así obtener el 90% del territorio en disputa, según documentos oficiales publicados por la cancillería venezolana.

 

El tribunal de Arbitraje dio a Guayana Británica 137.010 kilómetros cuadrados de territorio que Gran Bretaña había reconocido como venezolano hasta 1840.

 

Y 17.612 kilómetros cuadrados de territorio que el mismo Reino Unido había reconocido a Venezuela hasta 1866, es decir, 10 años antes de firmarse el tratado de arbitraje.

 

La frontera con Guyana está marcada por el este de la margen derecha del Río Esequibo y toda la zona al margen izquierdo es territorio venezolano, que Gran Bretaña reconoció a la Gran Colombia, de la que Venezuela era parte integrante hasta 1830.

 

El Río Esequibo es uno de los más largos y caudalosos de América, ubicado al este de Guyana y al oeste de Venezuela. Fluye a lo largo de 1.000 kilómetros pasando por la selva y sabanas, para desembocar en el océano Atlántico.

 

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