Opinión / Roberto Malaver

24.ago.2015 / 09:11 am / Haga un comentario

Memorias de un escuálido en decadencia

Roberto Malaver

¡Qué pena penita pena! Un militante de nuestros partidos políticos y organizaciones sociales cometió un crimen de esos que no tienen calificación, y nosotros nos hacemos los pendejos, como que la vaina no tuviera nada que ver con mírame y no me toques que yo no fui. Ahora se supo todo. Y con razón no decíamos un carajo cuando las guarimbas, porque todos estábamos allí implicados en ese peo, como dijo uno de los nuestros: “Somos una sociedad de cómplices”. Este hombre, es decir, como dicen los periodistas, esta fuente digna de todo crédito, o sea, no son run runes, viene, señala, apunta y declara que todos son cómplices, y nosotros, los que votamos por Antonio –Superman- Ledezma, por Enrique- Embajada- Radonski, Leopoldo –Cheque Pdvsa- López, María – Sumate- Machado, nos quedamos que se nos viene abajo el tercer mundo, es decir, se nos cae la cara de vergüenza nacional. Además, nosotros, los que leemos El Nacional, también vemos allí a Miguel – Exilio- Enrique Otero que, según el hombre, le daba la pauta, el lead, el cuerpo y la cola de la noticia. Y hay más, pero da como asquito seguir diciendo que nuestros partidos se convirtieron en Sucursales del Crimen no paga.

Gente que decía que defendía los Derechos Humanos viene y nos sale con una vaina como esta. Ahora cada vez que uno de nosotros hable de Derechos Humanos, más de uno se va a asustar y va a tomar las de Villa-Diego Arria. Es el peo de no reconocer nunca un carajo. Siempre evadiendo responsabilidades. Siempre como caimanes en boca de caño esperando que otros hagan las vainas para salir a tomar lo que quede de poder. Coño, con razón cuando las guarimbas nadie se deslindaba de esa vaina, porque todos sabíamos que allí estaban unos carajitos que fueron preparados y pagados para que jodieran, para que pusieran guayas y quemaran universidades y bibliotecas y preescolares y me importa un carajo porque yo no tengo nada que ver con eso.

Y mira tú por dónde estalla la vaina. Y Viene el compañero Ramos- Espoleta- Allup y le dice a Vladimir –Tres en uno- Villegas que “el gobierno quiere sacarle dividendos al crimen”, no, compañero, cómo vas a decir tú esa vaina cuando viste, oíste, y comentaste todo lo que ha declarado esa fuente digna de todo crédito. No, Espoleta, tú tienes que decir que “nosotros desde la oposición rechazamos ese crimen y no apoyamos que se esté preparando a jóvenes con paramilitares”, eso es lo que hay que decir, y no ponerse a buscar vereditas tropicales para evadir la vaina.

El papá de Margot se puso las manos en la cabeza cuando vio a la fuente digna de todo crédito diciendo todo lo que dijo: “¡Coño!”- exclamó el hombre y se fue al cuarto a vomitar porque iba agachadito, y a pesar de eso, tomó la puerta y le metió un coñazo tan grande que las alarmas de todo el vecindario se prendieron al mismo tiempo.

  • Están clavadas dos cruces.- Me canta Margot

 

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