Partidos patrióticos

Con el fin de fijar posición respecto a las medidas tomadas por el ejecutivo nacional para defender la soberanía e integridad del  territorio venezolano, el Movimiento Revolucionario Tupamaro convocó a una rueda de prensa, este viernes en horas de la mañana.

Hipólito Abreu, Secretario Nacional de Organización, dio a conocer la postura de la tolda política, respecto a una serie de elementos fundamentales del plan desestabilizador en marcha contra nuestro país: “Desde hace 8 años hemos venido denunciando de manera reiterada la incursión del paramilitarismo a nuestra patria. Estos grupos se fortalecieron cuando muchos terratenientes los contrataron para impedir que los campesinos basados en la Ley de Tierras, ocuparan  los terrenos que trabajaban. Ahora, el paramilitarismo se ha transformado en una estructura insurreccional, oculto detrás de la delincuencia organizada y similar al estado islámico. Ambos persiguen el control  territorial y garantizan su financiamiento con actividades ilícitas. En el caso del paramilitarismo colombiano, se financia a través del narcotráfico y la guerra económica contra Venezuela. Así, la  fuga de divisas y el  contrabando extracción sostienen económicamente a los mercenarios que están buscando derrocar al gobierno revolucionario”.

Asimismo, el vocero se refirió al papel de la corrupción en todo el entramado conspirativo: “El gobierno nacional ha dado duros golpes a las redes de corrupción. Sin embargo, existe un compendio de funcionarios corruptos- militares y civiles- que siguen operando: aprobando licitaciones para financiar y facilitar las operaciones del paramilitarismo en territorio venezolano. Esto, junto a la acción de violencia dirigida a minar la gobernabilidad, y la guerra sicológica que estimula el odio; busca un solo objetivo: hacer que las venezolanas y los venezolanos nos veamos como enemigos y perdamos de  que el gran enemigo es el imperialismo”.

Al ser interrogado sobre los actores que están detrás de la penetración del paramilitarismo en nuestro país, indicó: “El paramilitarismo: es una expresión fundamental de la oligarquía colombiana cuyo operador más visible es Álvaro Uribe Vélez. En nuestro país, el direccionamiento político de esos factores lo ejercen Leopoldo López, María Corina Machado  y otros actores de la contrarrevolución más violenta”.

 En cuanto a las recientes declaraciones hostiles por parte del presidente de Guyana David Granger, Abreu señaló: “Todo está vinculado. La operación tenaza contempla las pretensiones de la oligarquía colombiana sobre el Golfo de Venezuela. Así como los sectores de la pequeña burguesía de la República Cooperativa de Guyana defiende